domingo, abril 01, 2007

Eva Fréjaville y el fantasma de Fedra ( I)




En "Recuerdo de Virgilio", Julio Rodríguez Luis rescata uno de esos episodios memorables en el que Piñera recita en francés versos de Fedra, de Racine.

"Pero mi contacto con Virgilio salió pronto del círculo de Pepe [Pepe Rodríguez Feo] (para esta época que describo, Ciclón había dejado de publicarse), pues lo veía en casa de Eva Fréjaville (personaje extraordinario, como animadora cultural, además de por su inteligencia, y de quien se podría escribir mucho) y también junto con Alvar González-Palacios, que había regresado de una estancia de un año en Europa, y antes de marcharse definitivamente, el 57, también trató extensamente a Virgilio. Otro auto, otros paseos, otros cafés. En casa de Eva, por cierto, protagonizó Virgilio un episodio memorable -que recuerda Alvar en sus memorias-, la declamación de varias estrofas de Phèdre, haciendo el papel de la protagonista, envuelto en una sábana y en muy buen francés, creo recordar. Como gay, Virgilio podía ser, en privado, entre amigos, muy loca; la interpretación vista alguna vez del personaje de Racine por una actriz famosa (¿Edwige Feuillère?) ejercía sobre él esa fascinación con la que la retórica de la expresión femenina, según la exageran la ópera o el ballet, puede obsesionar a cierto tipo de homosexual."
La escena tiene lugar en casa de Eva Fréjaville, la francesa que llega con Carpentier a La Habana en 1939 y deja una impronta en su vida cultural; pronto se separa de él y se casa con Carlos Enríquez y es la prodigiosa Eva que sale desnuda para siempre del baño en El Hurón Azul.
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Graziella Pogolotti le dedica un espacio en sus memorias en "Zizou". Y Enrico Mario Santí, quien reunió antiguos amigos en una fiesta en su honor, la entrevista anciana, en California. La entrevista no tiene desperdicio. Lamentablemente, he empezado quizás demasiado tarde mi investigación teatral , pero confío en que por alguna parte esté Damiano y sus espejos (1948) (Natividad González Freyre la refiere), una de sus obras teatrales y pueda reivindicarse no sólo a la bellísima mujer que vivió con Carpentier, Enríquez y Collado sino la intelectual que disertó sobre "Proust desde el trópico"(1942), escribió sobre literatura francesa, entre otros, en la revista Prometeo, conferenció sobre Colette en Nuestro Tiempo y es uno de esos fantasmas detrás de la puesta de Fedra, en La Habana, estrenada hace dos días por el Teatro el Público.

Como no tengo suerte con mi enlace a Zizou, buscar en Revolución y cultura, no.1, 2006.

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